12 Mayo |
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El chamán Tuvano Nikolay Oorzhak y su asistente y traductor ruso-inglés, venían a visitarnos y a presentar sus tradiciones culturales. El pueblo tuvano abarca unos 400,000 personas que viven en las montañas de Asia Central entre Rusia y Mongolia. En Tuva todavía hay una fuerte y viva tradición chamánica.Después de su visita a los Templos de la Humanidad, nuestros huéspedes dieron una presentación ceremonial pública del canto difónico y de la música tuvano en el Centro de Conferencias de Damanhur Crea, con voces profundamente resonantes que acompañaron con el ritmo de tambores y el sonido de instrumentos tradicionales. El chamán contó, "Solo dos elementos han salvado la vida y el espíritu de mi pueblo a lo largo de los siglos, nuestras canciones y la capacidad de sanar personas y animales. Esta tarde, presento ambos de estas experiencias a vosotros." Nikolay nos explicó que el canto difónico tuvano requiere una energía y disciplina tremenda. ![]() El chaman Oorzhak ofreció su profunda gratitud a los damanhurianos por haber creado los Templos de la Humanidad. "Cuando yo era joven," decía Nikolay, "tenia el sueño de irme a la cima de una montaña y a llegar muy alto espiritualmente a través de mi canto. Ahora creo, que podría vivir este sueño al interior de la montaña en vez de arriba," refiriéndose a los templos subterraneos. Después de la actuación, damanhurianos sorprendieron los huéspedes con un homenaje, ofreciendo música tradicional damanhuriana y Danza Sagrada.
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El chamán Tuvano Nikolay Oorzhak y su asistente y traductor ruso-inglés, venían a visitarnos y a presentar sus tradiciones culturales. El pueblo tuvano abarca unos 400,000 personas que viven en las montañas de Asia Central entre Rusia y Mongolia. En Tuva todavía hay una fuerte y viva tradición chamánica.
Los Tuvanos tocaron su música también en los Templos de Humanidad. Oorzhak presentó la primera parte vestido en su hábito ritual asociado a animales totem – el águila y el búho. Explicó que la canción de apertura debe de ser siempre nueva, conectando con el momento y las energías presente. Dedicó la canción a los damanhurianos, para nuestra salud, felicidad y la realización de nuestros sueños. Durante su visita de dos días, Nikolay y Vladislav también tenían ocasión de hacer música en comunión con un árbol de aguacates en un dueto con la Música de las Plantas en el Bosque Sagrado.