La gran construcción que muchos han llamado
“La octava maravilla del mundo”
Cada año miles de personas visitan Damanhur para experimentar con el modelo social, para estudiar filosofía y meditar en los Templos.
La Sala del agua, de la Tierra, de las Esferas, de los Espejos, de los Metales, el Templo Azul, el Laberinto: los Templos de la Humanidad son una obra de arte subterránea, creados completamente a mano y dedicados a la naturaleza divina de la humanidad.
Los Templos de la Humanidad son una obra de arte subterránea, creados enteramente a mano y dedicados a la naturaleza divina de la Humanidad.
Es un gran libro tridimensional que cuenta la historia del hombre, a través de todas las formas de arte, un camino para despertar la Divinidad dentro y fuera de nosotros.
En los Templos cada aspecto tiene un sentido: los colores, las medidas y cada detalle sigue un código preciso de formas y proporciones; cada Sala tiene una resonancia específica y un sonido propio. Los Templos de la humanidad, representan simbólicamente, los espacios interiores de cada ser humano. Caminar a través de sus salas y corredores corresponde a un profundo viaje dentro de sí mismo.
Los Templos se extienden en más de 8.500 metros cúbicos sobre cinco niveles diferentes, unidos entre ellos por centenares de metros de corredores. Surgen en el punto en el que la placa continental eurasiática se encuentra con la africana, haciendo emerger un mineral antiguo de 300 millones de años: la milonita, una roca que transporta la energía física de la tierra. Los Templos de la humanidad han sido construidos justo en una vena de este particular mineral, cuya presencia sigue perfectamente el flujo de las "Líneas Sincrónicas" del planeta. Las líneas sincrónicas son como grandes ríos de energía que atraviesan la Tierra y la conectan al universo, transportando ideas, pensamientos y sueños. Los Templos surgen dentro de un "nudo resplandeciente", un punto donde se encuentran 4 líneas sincrónicas.
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